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MONUMENTO DE LA BATALLA DE AYACUCHO

Batalla de Ayacucho (Monumento)


Enmarcado en la tradición del monumento conmemorativo español, contiene los elementos que describen los hechos, personajes y situaciones que conmemoran la Batalla de Ayacucho. Se destacan las estatuas de José de Sucre y José María Córdoba, en quienes se reflejan las características propias de un héroe. En la parte frontal se encuentra un relieve descriptivo del momento de la batalla entre el ejercito realista español y el ejercito libertador y destaca las figuras de los protagonistas Córdoba y Sucre.

En el centro de Bogotá, sobre la carrera Séptima entre calles Sexta y Séptima, frente al mal llamado Palacio de Nariño (desde la época de Belisario Betancur se escogió el más modesto nombre de Casa de Nariño) hay una plazoleta que alberga uno de los principales monumentos conmemorativos de Bogotá, instalado hace 76 años: se trata del monumento a la batalla de Ayacucho.
  

La iniciativa de hacer esta obra surgió en 1924, con motivo del centenario de la Batalla (acción final de la campaña libertadora del Perú, que tuvo lugar el 9 de diciembre de 1824.)

La iniciativa de hacer esta obra surgió en 1924, con motivo del centenario de la Batalla (acción final de la campaña libertadora del Perú, que tuvo lugar el 9 de diciembre de 1824.) El gobierno colombiano abrió un concurso internacional, en el cual participaron trece escultores, entre colombianos y españoles, entre éstos Julio González Pola (1865–1929), escultor laureado en varias exposiciones, quien finalmente resultó ganador. Las figuras principales del monumento de Ayacucho son: las estatuas de Antonio José de Sucre — quien como general en jefe del ejército patriota dirigió la batalla— y José María Córdova, jefe de una de las cuatro divisiones del ejército. En la parte frontal hay un relieve descriptivo del momento de la batalla y en la parte posterior, otro, que muestra el momento de la capitulación del ejército español. El relieve funciona como un cuadro descriptivo que amplía los momentos más relevantes del hecho histórico, en este caso la valentía en la batalla y la nobleza en la capitulación. Estos valores son reforzados con las placas que se encuentran a cada lado del relieve, en las que se transcriben las palabras de Bolívar y Canterac, el general perdedor.


En la placa izquierda dice: “Excelentísimo Señor Libertador Simón Bolívar: Como amante a la gloria, aunque vencido no puedo menos que felicitar a vuestra excelencia por haber terminado su empresa en el Perú con la jornada de Ayacucho… José de Canterac, general del ejército español.” En la placa derecha: “Señor general don José de Canterac: Usted me complimenta por los sucesos de nuestras armas; a la verdad este rasgo es generoso y digno por lo mismo de gratitud… En fin querido general ustedes deben convencerse de que han cumplido su deber. Simón Bolívar”. En la parte media del monumento aparecen medallones de menor tamaño, envueltos en ramas de olivo (que representan la victoria), con perfiles de bronce de los generales que dirigieron las otras divisiones del ejército libertador: Francisco Burdett O’Connor, José de la Mar, Guillermo Miller y Jacinto Lara.

BATALLA DE AYACUCHO

La victoria patriota en Ayacucho selló la independencia de América del Sur.Pintura: Antonio Herrera Toro. 
A las 9 de la mañana del 9 de diciembre de 1824 comenzó la gran batalla de Ayacucho. Los realistas iniciaron el ataque cuando descendió desde el cerro Condorcunca la división del general Jerónimo Valdés. Eran más de dos mil hombres que arremetieron contra los 1600 soldados de la división peruana que comandaba José de La Mar. Este primer choque fue extremadamente violento, logrando los realistas hacer retroceder a las filas patriotas con sus terribles cargas de caballería. Afortunadamente, entró al combate la reserva de montoneros encabezada por Marcelino Carreño, logrando detener a Valdés y permitiendo que La Mar reorganize sus filas.


Entonces, bajó del cerro la división de González Villalobos, pero la división de Córdoba le cerró el paso y empezó a ganar las alturas por el flanco izquierdo de los coloniales. Desesperado descendió el mismovirrey La Serna, junto a los batallones de infantería de Monet y la caballería de Ferrás, pero fue herido y tomado prisionero. La confusión y la desmoralización se apoderaron de muchos realistas. La caballería patriota de Miller y la reserva de Lara también se batieron con coraje, haciendo retroceder a los coloniales, incluso a la división de Canterac que entró a luchar casi en el epílogo. 


Cuando se extendía el desánimo en las filas virreinales, y muchos de sus sobrevivientes arrojaban sus armas y fugaban del campo de batalla, Canterac reunió a la mayoría de oficiales en una junta que decidió negociar una capitulación con el vencedor Antonio José de Sucre. Mientras tanto los patriotas celebraban con gritos de júbilo y fraternales abrazos. Habían ganado la batalla final de la libertad sudamericana y sus nombres se cubrían de gloria.

(Angela Lorena Cantor Ortiz 9°A)

2 comentarios:

  1. Este es un muy buen blog, con informacion detallada y bien sustentada posee graficos y es muy llamativo me gusta :D

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  2. Me encanta el fondo :),
    posee una buena informacion y contextura en sus imagenes. Daniela Benavides

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